A mi parecer, es más que una novela, fue todo un manjar leer cada palabra que narraba Carlos Ruiz, uno de los mejores libros que he leído durante estos últimos meses.
Al finalizar el libro, pff fue una explosión de emociones las
que recorrieron mi cuerpo y mente, fue un final que no me esperaba, al cabo
de la resolución del conflicto de la trama, mi mente recreaba las imágenes tan fielmente como las
palabras describían los hechos, mi cerebro recordaba una canción, que cada vez es más y más intensa mientras va avanzando, como la narración.
Al reflexionar la novela, el final y muchas partes me recodaron
a una vieja frase que dijo mi bajista favorito, y pues vaya, quien lo diría,
tiene un semejante parecido en cuestión a la causa que condeno al pobre Lahawaj
y su forma de morir.


